Es raro vivir sin amar profundamente a alguien. Y si no me acostumbro, me pregunto, volveré a reciclar amores vencidos, o seguiré participando de citas aburridas con gente que afirma no poder creer nada de lo que digo? Por qué la gente nos presenta gente? Por qué insisten en delegarnos alguien que no ha pasado la prueba ISO del propio gusto? Qué les hace pensar que puedo llegar a enamorarme de alguien con el cual comparto la situación mas incómoda y horrible de una cita? Será esta otra profecía auto-cumplida o será una broma de mal gusto? Estará expandiéndose en mi cuerpo el desencantamiento del mundo masculino?
Un rato más, siento que tengo que esperar. Fantasía típica del jóven, pensar que camina hacia no sabe donde, pero va...tranquilo al caminar, seguro de llegar, sin saber a donde, pero con la certeza de que ese lugar existe. No se...desde mi silla mesedora y con el pucho que me estoy fumando, puedo pensar que no existe, pero es mas rico ser idealista que ateo. Así que sigo creyendo en la felicidad, sigo teniendolo blockeado, sigo comiendome las uñas de la intriga que me da. Quiero hablar y hablar y hablar. Eso me hace pensar que a lo mejor las citas deberían ser para hablar con anónimos de intimidades sin que exista la posibilidad de volver a verles la cara. Eso sería una tradición mas interesante que muchas.