jueves, 11 de noviembre de 2010

Up and coming tour


Tenía que ver al menos a uno de ellos para comprobar que fueron seres humanos y no voces celestiales que salen directo de mi sentir. Sorpresa, excitación, ansiedad, felicidad, orgasmo, shock y finalmente depresión post-paul.
Tenía tanto que decirle que me quedé paralizada tratando de aplaudir al compás de la multitud tratando de que una especie de telepatía me ayudara a transmitirle mi amor entero, todo a él.
Fue como repasar mi vida entera en tres horas. Porque sus canciones invaden cualquier recuerdo desde mis diez a esta parte y porque para mi vejez no quiero otra cosa que estar sentada en un buen sillón escuchando el Album Blanco tarareando Martha My Dear.
Me temblaba la pierna derecha y me explotaba la vejiga pero por alguna razón sabía que no debía abandonar mi lugar. Aproveché Letting Go para ir al baño de damas y de pronto...la puta que los parió, estoy meando en Obla Di Obla Da!!! Después pico de euforia en Helter Skater, Gettin Better, Daytripper y un llanto apretado en A Day In The Life.

Estoy triste, feliz, confundida y sensible.
Es rarísimo esto de ser fan.

jueves, 4 de noviembre de 2010

taladros, polillas y la 217

Alguna persona con un corazòn probablemente muy chiquito o el bolsillo muy apretado, decidió vender la casa medieval de al lado de Goros. Hace una semana están dandole al taladro y al pico prácticamente en mi cama. No quiero ser exagerada, pero no es acaso una razón suficiente para terminar con mi vida? Vaya tortura la de una torre moderna. Vaya época cuando Piedeplomo era el ruidito mas molesto.
La estoy pasando mal. El cosmos no está conspirando para que este Noviembre fluya alegremente. Todo lo que se me está metiendo en los ojos + clima hostil en la oficina 217 + dinero que no tengo y necesito + extraña aparición de polillas en placard+ construcción de la torre moderna+ el fumigador que, puta madre, este mes no pasó.
Mi día empezó a las 8 en el ascensor del psicólogo con ese vecino que se hacía el que cantaba para coquetear. No me gusta que me coqueteen en un ascensor porque debo simular una mueca de circusntancia. Tampoco me gusta que me coqueteen a la mañana y menos antes de entrar a sesión.
La sesión fue...típica. Nada nuevo. Odio la hipocresía, cómo hacer para que no me caguen en el trabajo, los pro y contras de la estabilidad, la telaraña, etc.
Finalizar eldía planificando una despedida de soltera. Y yo que ando sin margen económico debo desembolsar en un stripper, vodka que odio, bananas, forros. Aj.
Como si todo esto fuera poco, me quedé sin agua ni coca ni puchos. Me estoy fumando el pucho de emergencia que guardé por años en la misma caja que habitan otros elementos de emergencia que waw, he perdido esas emergencias. Mm eso no está muy bueno.
Mañana es viernes, así que seguramente pida medialunas a la junta de 1810.