Tenía tanto que decirle que me quedé paralizada tratando de aplaudir al compás de la multitud tratando de que una especie de telepatía me ayudara a transmitirle mi amor entero, todo a él.
Fue como repasar mi vida entera en tres horas. Porque sus canciones invaden cualquier recuerdo desde mis diez a esta parte y porque para mi vejez no quiero otra cosa que estar sentada en un buen sillón escuchando el Album Blanco tarareando Martha My Dear.
Me temblaba la pierna derecha y me explotaba la vejiga pero por alguna razón sabía que no debía abandonar mi lugar. Aproveché Letting Go para ir al baño de damas y de pronto...la puta que los parió, estoy meando en Obla Di Obla Da!!! Después pico de euforia en Helter Skater, Gettin Better, Daytripper y un llanto apretado en A Day In The Life.
Estoy triste, feliz, confundida y sensible.
Es rarísimo esto de ser fan.