martes, 31 de julio de 2012


Pensándolo bien no fue un año fácil. No se por qué la omnipotencia me subsidia pequeños placeres que me distraen de lo que en verdad me hace daño: la mentira y la traición. Este mundo a veces es demasiado hipócrita para mi estómago. Es así, toda esta historia está en mi panza. Toda la verdad en mi nariz.

la puta que te parió


No es la primera vez que pierdo una sesión de terapia hablando de la gente que me toma la cabeza. Gente que físicamente tal vez, tiene una vida, pero que en el día a día, deja mucho que desear. Me pregunto, pero por qué no te vas a tejer una bufanda al Titicaca, pedazo de boludaaa?
Hay gente que se esfuerza por caerme mal, hasta que un día.. lo logra.

Fernando dice que debo explorar a fondo mi costado intolerante. Me retuerzo en el diván y encuentro en su cara un profundo deseo por verme estallar, gritar nombres, datos, puteadas, la puta que te re contra mil parió, carajo, mierda, forro puto. Cuando cague a piñas a todos, la vas a ligar de rebote porque para eso te pago. Para que te lleves mi mierda  por el fin de semana, la elabores y me la devuelvas y después yo pueda analizar qué hago con eso.

Fumo un pucho, como un chicle, tomo mate. Será mucho? depende. Estoy nerviosa.