Un momento particular en la vida de toda mujer. Momento en el cual nos encontramos caminando por la delgada linea que separa el bien y el mal. Días en los que el amor propio puede convertirse fácilmente en desidia, momento en el que las piernas pueden ser víctimas de enredaderas mortales y pueden confundirnos con el que falta para jugar un fulbito.
Es hora de ir a Demi-center.
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