lunes, 7 de enero de 2008

Porque no a la quinta

Yo se que a veces a las mujeres les gusta acercar al novio y las amigas, pero en ciertas circunstancias, no son ni el novio ni las amigas, sino todo lo que hay en el medio. Amo a Rose y a su boyfriend, pero a veces nos cuesta mucho la quinta.
40 tipos, 30 de novios prácticamente casados con novias que reposan y charlan bajo la sombra de un arbol. Charlas que en su mayoría son de la pareja, de cómo duerme aquél, de cómo le propuso o donde vivirán el año entrante. Los diez hombres que quedan juegan un fulbo haciendo libre y gratuita la vista a la espaldita toda peludita o a la panza redonde sudada por la cual es muy probable que pertenezcan a esos diez. Por otro lado fueron testeados, o son hermanos de ya testeados. Hace calor y la pileta siempre llena de gente seguramente. No da jugar a "indio al agua" porque haces bochinche o salpicás. Te tenés que portar como una señorita y si se te escapa una teta en la pileta, sólo serán 40 más a la lista de los que las han visto en primera plana. Hay tres perros, uno especialmente que me molesta. Camina afila su puntería y siempre me tira baba. Lo detesto. Le gritaría de todo, a cambio su dueña lo acaricia como si nada hubiese pasado. Tarada. De los 50 temas de los que pueden hablar las nenas home alone, 49 están prohibidos al aire libre o frente a la gente y más aún frente a la especie masculina. Si sos mala onda te retan y si tirás mucha buena onda, podría pensarse que te querés levantar a un hombre casado, Oh no! Y eso me da paja. Todo me da paja. Si no soy local no la paso bien. Amén.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Crecer es un problema que se complica cada día más.
Ya nada "da"
Todo es "too much"
Pero al mismo tiempo no hay un carajo interesante y que sea socialmente adecuado para un pelotudo de 25 años.
"parecés un nene con la pelota abajo del brazo"
el mejor elogio del verano vino en forma de delirio.
bienvenida tijuana.