Momentos intensos, lindos y feos, apasionados y trágicos, memorables y olvidables.
Como los porotos, necesitaría sumergirme en un bowl con agua, flotar un rato y servir para algo.
Demasiados estímulos y cosas por pensar, en poco tiempo, en tiempo de actuar. Dejo la cabeza para otro momento, o actúo pensando. Mientras tanto resalto con amarillo y rosa, alternando, según nivel de importancia o me encuentro haciendo garabatos con la pilot. Pensar, pensar y exprimirse el cerebro, hasta el punto de visualizar que es insalubre pensar tanto. Por qué no ´se puede escribir en el márgen? Y frenar, o intentar frenar, pero antes chocar. Por la velocidad que adquiere mi cabeza para enroscarse y culpabilizarse de, algo tan simple, como es,vivir. Nada que no hagan otros. Una vez más la prueba empírica de que no tengo control sobre mi vida. Y tal vez hasta puedo decir "gracias a Dios" que, a veces, cruzo algunos semáforos en rojo.
Y así nomás, pierdo el criterio.
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