miércoles, 4 de febrero de 2009

Natazschia

Si algún día te conviertes en una mujer ariana entenderás lo que dice Nietzsche de la distancia. Hay montañas que sólo lucen hermosas desde abajo, a la distancia. Y cuando uno sube y se encuentra en la cima, se enorgullece, pero luego se desilusiona. Porque al fin y al cabo, todo es cuestión de poseer extensiones de nosotros mismos.
Por lo tanto, en este verano nietzschiano, como diría mi profesor el veterano de guerra de los simpsons, me dedicaré a contemplar montañas, desde la reposera de nylon a rayas que me robé de casa. El 14 de febrero festejaré el día de los enamorados, brindaré por ellos y tal vez después me emborrache en mi nuevo balcón.

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