Me encantaría ser de esa gente que se cuida en la semana para despuès reventar sàbado y domingo. Pero no puedo. Nunca pude nada. Nunca tildé todos los puntos de cosas "a hacer" en casa una de mis listas. Siempre las termino haciendo bollito. Hoy en el supermercado se me dio por comprar queso rallado. No se por qué, porque en realidad odio la gente que NECESITA comer la pasta con queso rallado. A mi me da igual... siempre que sea tuco y crema, claro. Entonces digo, por qué compro queso rallado? Para quièn? Y ahì, cuando te das cuenta que compràs productos para los demàs, es cuando...cuando nada, cuando gastas plata.
Creo que estoy estresada.
Empecè el año con angustia oral, seguí con abstracción de la vida real alias autismo o exceso de lectura y ahora estoy experimentando maquillarme y desmaquillarme. Es una terapia copada cuando ya pinté cuadritos, escribí idioteces, comí mirando una película, no hice la tarea y no preparé las cosas para mañana. Es un buen plan. Y cuando estás pintada ahí si, vení a decirmelo en la cara.
Observadora, cautelosa y calculadora, armo mi red y espero que caiga la presa. Cuando se mueve la tela hay presa y la araña se reacomoda. Le expliqué que sólo veo juegos matemáticos en las casualidades y en las emociones ajenas. Observo el movimiento de la tierra y decido en qué parcela me conviene estar parada.
Fernando:- por qué la araña arma su tela?
yo:- para sobrevivir..?
Fernando:- entonces esto para vos es una cuestión de vida o muerte, y lo hablamos la próxima sesión
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