viernes, 3 de julio de 2009

Raquel

Un cuatro de julio hace cinco años, mi amiga bella subió al cielo y se hizo estrella. Que hermosa era Raquel, como la quería y la quiero. Me duele el corazón y extraño esa sonrisa. Pero en su honor, sonrío. Porque a veces me la encuentro en sueños y le pido que se quede, pero ella promete estar bien. Y siempre que así sueño, le hacemos una fiesta de bienvenida y no dejo de decirle que cuando era chiquita ella era mi ídola.
Hoy me acuerdo de cuando hiciste trampa para que nos toque juntas en la cabaña de Chapadmalal, o cuando te esperé cuidando las bicis para que te des un piquito con Dany. Angelito te tengo adentro y te recuerdo para siempre. Hermosa, hermosa y celestial.

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