Se me acaba de derretir la manga de la sartén, la de la tostadora y la de la olla. Quedaron adentro del horno mientras cocinaba unas croquetas de brócoli. Ahora mi repasador cuadrillé tiene pegoteado alquitrán y toda mi casa huele a secuestro. Yo sabía que esto iba a pasar algún día. Lo sabía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario