Hay algo en su forma de transmitir mensajes que me genera una profunda desconfianza. Utiliza palabras ambiguas porque sabe lo que piensa pero no está seguro de lo que quiere que interprete. Piensa que puede ponerme a baño maría, lo cual le daría tiempo para pensar su próximo movimiento. Lástima que saber de chocolates no resuelve las relaciones nene-nena.
No podré reproducir la cara de cachorro abandonado con la que logra manipularme pero si puedo asegurar que cachogos a la Rural.
No dar cabida no es una estrategia, es una filosofía de vida. No podrás lloverme sobre mojado.
Largo de aquí, cruel.
3 comentarios:
no dar cabida, está bueno, aunque como filosofía, también es una escenografía. think abaut it.
habrá un día donde todas esas paredes, todas esos cartones pintados dejen de tener sentido y ya! a patadas vas a romper tus propias estructuras
y ahí te quiero ver chiquita!
besos de oso
Y... tal vez sí achanche el cerebro... ¿pero a quién le importa tenerlo achanchado si es feliz?
Digo, todas esas preocupaciones intelectuales son más de gente infeliz que de gente feliz.
Me imagino que los grandes genios deben ser bastante infelices.
¡Bienvenido el achanchamiento!
PD: Gracias por comentar, mi blog dejó de tener vida hace aaaños.
tacho: claro que ahí me vas a ver, porque apenas rompa todo a patadas vuelvo con toda
agustín: Hola!!! un poco y un poco, no hay que abusar..
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