La había inspirado esperar el tren después de la lluvia.
Nada como la paz de una guitarra, pensó. Que hay más alto que sentir natural, que la felicidad que da el olor a sol o una caminata de madrugada días antes del verano.
Agregué a mi lista recordar al pasado con la dulzura que merece. Después de todo la intensión del amor es siempre la misma. Encontrar su perfume en un ascensor, atardecer contra el viento y una tarde em Itapuâ. Encontrar hogar en sus ojos, abrazar su estela y alimentar la imaginación.
La bossanova es sumamente inspiradora. Seguro no la inventaron en invierno.
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