Hay algo raro en vivir sola. Días enteros, como hoy, en los que no hablé con nadie. No me queda otra que hablar frente al espejo y hacer reflexiones mientras lavo esto que no se si es rúcula o radicheta. Nunca lo sabré. Mientras tanto todo está en su respectivo tupper.
A veces no se distinguir si estoy feliz o triste. Es raro estar así. Creo que podría estar las dos cosas. Nunca lo sabré tampoco.
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