jueves, 18 de junio de 2009

aquél

Es re loco. No entiendo porqué todavía pienso que Aquél gusta de mí. Es raro, es como una certeza. No puedo argumentar, no tengo prueba empírica, tengo una sensación. Es un silencio de su parte que cualquiera interpretaría, correctamente, todo lo contrario. Es un jueguito inexplicable que hace sin hablar y sin soplar. Pero a veces cuando me lo encuentro y me mira a lo lejos, yo estoy segura de que gusta de mí. Lo que no entiendo es por qué no me dio bola en su momento. Lástima que ya no me interesa. Es como el tren que pasa una sola vez. Y si no lo tomás, no te quedés esperando otro tren, tomate el micro. Es que los hombres tienen otra dimensión del tiempo. Piensan en horizontal por eso van, vuelven, se relajan, confían. En cambio, cuando una anda en camino empinado no quiere volver abajo por nada del mundo. Sólo si vas a ser mejor que el anterior, si no ni te gastes.

1 comentario:

Anónimo dijo...

tal cual