Agarro el bolso que me gusta de mi madre. Meto lo fundamental y me llevo puestos sus lentes de Greta Garbo y el sombrero rojo de mina que alguna vez tuvo un cóctel zarpado en una playa. Me voy así, con el pelo en este nivel decididamente intermedio. Manejo una chata, una bici, hago dedo a un camión o me levanta un motoquero. No hay mejores formas de irse o llegar. Llego con algo de frío pero la cabeza en blanco, dispuesta al cambio. Mi novio italiano solía decir que mi carácter ariano era ideal para empezar todo el tiempo de nuevo.Lo cual mucho no explica de mis finales, pero igual me halaga y me inspira. Omm....
Presiento que mi familia está en un momento muy loco en el que se están dando cuenta que aparte de una nariz de poroto, soy un cuarto de siglo encarnado en un ser vicioso, maníaco, excitado a veces feliz y otras veces no tanto. La realidad es mas bella de lo que suele aparentar. La realidad hoy es que la vida bajo la lente de un buen vino, es violeta. Violeta. Y es la última palabra de mi boca antes de no hablar hasta el próximo sol.
Cuando me doy cuenta que a veces no pronuncié muchas palabras en el día, suelto una y me detengo a escuchar como suena ésta sin el eco del resto.
Violeta violeta violeta violeta
sabores, olores, colores, amores, flores, hombres, cuadros, luces, besos, cosquillas, regalos, globos. Se puede pedir todo eso sin pagarle a la AFIP. Sí que se puede. Aunque el banco Provincia te invente cualquiera. Qué te pasa banco? tenés problemas con tu pareja? Te quedaste sin amigos? te aburren tus colores monotemáticos? No es nuestro problema.
Nuestro problema es que el trapo amarillo tiene más olor hoy que ayer pero nos cuesta desprendernos de las cosas. Como a Pau dejar la secundaria, como a mí cambiar el perfume, como a Tama dejar el cigarrillo y a Ro los vicios en gral.
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