martes, 22 de septiembre de 2009

Me acordé de algo que había dejado en el 2002. Estar bien con alguien equivale a estar mal con los demás. El chico rubio vino con una ola de cambios. Compré un magiclick. No soy más aquella persona que usaba una hoja de cuadernito enrollada y dejaba toda la casa con olor a quemado. Empecé a tomar agua. Quiero renunciar. Renunciar por un rato a todo para disfrutar de un té en la cama y empezar a pensar al mediodía. O a la tardecita.

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