viernes, 4 de julio de 2008

Cuatro años sin Raquél

Vacío me genera la impotencia de una historia que se cierra y que no podemos modificar por más que lo deseemos con el alma. Ganas de estallar cuando a veces me levanto, después de un sueño profundo en el que estuvimos hablando horas de aquellos días en que le hacíamos trampas a todos y jugábamos carreras de bici por el campo lindero, y sólo fue..un sueño, o quien sabe, tal vez uno de nuestros misteriosos encuentros.
Lo cierto es que el cielo hoy tiene una estrellita más y yo una menos. Pero todavía está el amor que le tengo. Por eso en esta semana, desde hace ya tres años, todos los que tuvimos el privilegio d disfrutarla 21 años, participamos de un proyecto en su nombre. La consigna es simple: llevar muchas golosinas en el bolso o cartera y compartirlas con algún chico que a cambio pueda darnos una sonrisa para Luchi.

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